Demanda de Expertos en Ciberseguridad: crecimiento real ante nuevas amenazas (visión 2026)

En los últimos años, la ciberseguridad pasó de ser un área técnica especializada a convertirse en un pilar estratégico para empresas, gobiernos y organizaciones de todo tipo. Lo que en 2025 se describía como una tendencia en crecimiento, en 2026 ya es una realidad consolidada: la demanda de expertos en ciberseguridad sigue aumentando y supera ampliamente la oferta disponible.

La razón es clara: las amenazas digitales evolucionan más rápido que la capacidad de las organizaciones para protegerse.

¿Sigue siendo la ciberseguridad una apuesta segura en 2026?

La respuesta es , pero con un matiz importante.

Hoy la ciberseguridad ya no es solo una “buena opción laboral”, sino un rol crítico para la continuidad del negocio. Las empresas no contratan seguridad para innovar, sino para no detenerse, no perder datos y no comprometer su reputación.

En 2026:

  • La ciberseguridad tiene una de las tasas de desempleo más bajas en TI
  • Los perfiles con experiencia real son difíciles de reemplazar
  • La rotación laboral es alta porque la demanda supera la oferta

No se trata solo de crecimiento, sino de escasez estructural de talento.

El aumento de amenazas: lo que se predijo y lo que realmente ocurrió

Las predicciones de 2025 acertaron en el diagnóstico general, pero subestimaron la precisión de los ataques.

Ransomware

El ransomware no desapareció, pero cambió:

  • Menos ataques masivos
  • Más ataques dirigidos a empresas específicas
  • Mayor impacto operativo y legal

Hoy el ransomware es parte de operaciones criminales organizadas, no simples ataques oportunistas.

IoT y entornos híbridos

La proliferación de dispositivos conectados sí incrementó la superficie de ataque, especialmente en:

  • Industria
  • Salud
  • Infraestructura crítica

Muchos entornos IoT siguen sin monitoreo adecuado, lo que los convierte en puntos de entrada silenciosos.

IA, deepfakes y manipulación digital

Este punto fue uno de los más subestimados.

En 2026:

  • La IA se usa para suplantar identidades
  • Los deepfakes ya forman parte de fraudes corporativos
  • La ingeniería social es más creíble que nunca

Esto elevó la demanda de perfiles que entiendan seguridad + inteligencia artificial, no solo defensa tradicional.

Perfiles de ciberseguridad más demandados en 2026

Los roles clásicos siguen siendo relevantes, pero han evolucionado.

Siguen siendo clave

  • Ingenieros de Seguridad
  • Analistas SOC
  • Especialistas en Seguridad en la Nube
  • Auditores y perfiles GRC

Perfiles que crecieron con fuerza

  • Arquitectos Zero Trust
  • Especialistas en Identidad y Accesos (IAM)
  • Ingenieros de automatización de seguridad
  • Analistas de riesgo tecnológico
  • Perfiles híbridos (infraestructura + seguridad)

Hoy las empresas buscan criterio técnico, no solo certificaciones.

Formación en ciberseguridad: el verdadero desafío

Uno de los mayores problemas actuales no es la falta de cursos, sino la falta de experiencia aplicada.

En 2026:

  • Abundan certificaciones básicas
  • Escasea la capacidad de responder incidentes reales
  • Se valora más la experiencia que el título

Además, la ciberseguridad ya no es solo responsabilidad del área TI. Las organizaciones más maduras trabajan en:

  • Cultura de seguridad
  • Concienciación del usuario
  • Procesos claros de respuesta

Oportunidades laborales: un mercado global

La demanda de expertos en ciberseguridad ya no es local.

  • El trabajo remoto amplió el mercado
  • Empresas internacionales buscan talento en LATAM y Europa
  • El idioma inglés y la experiencia real pesan más que la ubicación

Esto convierte a la ciberseguridad en una profesión global, con oportunidades sostenidas a mediano y largo plazo.

Conclusión: una demanda que no se detiene

En 2026, la demanda de expertos en ciberseguridad no solo crece, se vuelve estructural.
Las amenazas son más selectivas, más silenciosas y más costosas, lo que obliga a las organizaciones a invertir de forma permanente en talento especializado.

La ciberseguridad dejó de ser una moda tecnológica y se consolidó como una función esencial para operar en un mundo digital.